09/22/2013
En la decada de los 80 , cuándo pasaba de todo pero no pasaba nada, unas guerrillas fortalecidas y en expansión ante la ingenuidad del gobierno de Belisario Betancur, extorsionando, secuestrando, asesinando y tomándose el Palacio de Justicia, los carteles del narcotráfico a sus anchas panchas ejerciendo poder con sus dineros ilícitos, comprando las mejores tierras bajo intimidación a los propietarios tradicionales, ostentado en viviendas y vehículos de lujo, las bandas delictivas haciendo de las suyas especialmente en las zonas rurales, robando ganados, cosechas etc., con motivo de la creciente inseguridad en el campo, conversaba con un senador conservador por cierto muy de la Casa Pastrana, dónde, me decía que por tradición en las fincas de su familia siempre habían contratado mayordomos honrados, trabajadores, leales y de confianza, criterio que debió cambiar ante los retos de la situación de inseguridad creciente, contratar a alguien, no propiamente campesino, con algunas habilidades en los negocios, sin mucho conocimiento de la ganadería, no tan honesto, mas bien pillo, como era el caso, que velara por la producción, evitara el robo de las reses, el incendio de potreros por manos criminales e intentos de invasión de la propiedad, que al final del día entregara buenos resultados sin importar que al margen de su salario, prosperara tomando ventaja de su posición.
De alguna manera esta anécdota es muestra de lo que ha sucedido a lo largo y ancho de Colombia, quienes somos agro-descendientes o tenemos profesiones afines a la actividad agropecuaria, parte de la agroindustria o como millones de colombianos de la provincia, que somos la mayoría, sabemos que la cruda violencia ha cambiado nuestras costumbres, los principios y valores con los que crecimos han quedado cortos ante el empoderamiento de los criminales, una gran mayoría de colombianos hemos cruzado por rios, lagunas, jagüeyes y nos hemos monajo, no en las piscinas de las que habla el magistrado Pinilla Cogollo, (según su teoría todos deberíamos estar presos) en las que sí muy seguramente lo han hecho, jueces y magistrados de las altas cortes, congresistas untados de mermelada, altos oficiales, periodistas, funcionarios del gobierno en veraneaderos como los de Anapoima y no olvidemos que la cúpula de las Farc disfrutan de las comodidades y lujosas piscinas que tiene el reparto de La Habana dónde los hospeda el castro-comunismo, expropiado (robado) por Fidel Castro a empresarios e inversionistas extranjeros a comienzos de la revolución.
A propósito de la presentación de la lista al senado por el Centro Democrático encabezada por el presidente Uribe, han salido tirios y troyanos a atacarla sin miscericordia, entre ellos el "impoluto" Andres Pastrana pidiendo la cabeza de José Obdulio Gaviria por ser el primo de Pablo Escobar, olvida que su padre Misael ejerció el poder que Carlos LLeras le robara a Rojas Pinilla y que según algunas versiones su suegro Puyana estuvo involucrado en narcotráfico, además como administrador de los destinos del país, entregó 48.000 km cuadrados al mayor cartel del tráficico de drogas en el mundo y meses antes de dejar la presidencia con el país al garete, para mudarse a España, algunos editorialistas alcanzaron a acusarlo por abandono del poder; patético de ver "el mugre en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio", como católico que se dice ser, debería escuchar las palabras del papa Francisco, de no ser nadie para juzgar a los demás. Otro de los que han salido a dar lecciones de moral ha sido uno de los personajes que más llenan de vergüenza ante el mundo a los colombianos el expresidente sin visa américana, Ernesto Samper Pizano cuya lista más conocida la encabezan los Rodriguez Orejuela y la "Monita Retrechera", y porqué no mencionar la luctuosa lista con el magnicidio de Alvaro Gómez Hurtado y su estafeta de apellido Hastamorir, así como el conductor de su escudero Horacio Serpa?, con dineros del nacotrafico (proceso 8000) ocupó la presidencia y muy orondo cogobierna con el "transparente" Juan Manuel Santos, tan translúcido que no lo vemos como el presidente de Colombia, es decir cuál?, el tal presidente no existe.
La hipocresía y el cinismo son pan de cada día, el que esté libre de pecado que lance la primera piedra, se dice en el argot popular que en la Colombia actual, más se muere la gente de envidia que de cáncer o de sida, nos cansamos del maniqueísmo, de la retórica y el populismo de las castas, que han gobernado desde Bogotá a un país primordialmente rural, de la dialéctica barata de la izquierda para llegar al poder y acabar con las riquezas para poner en igualdad a toda la población en la pobreza, perdonemos pero no olvidemos su nombre, ni su cara.
Desde que Uribe dió a conocer su propuesta de país ha mostrado coherencia en sus planteamientos, lo que piensa lo dice y lo que dice lo cumple, quienes lo han rodeado de manera cercana, fielmente y con lealtad contribuyendo en hacer realidad su proyecto político merecen nuestro respaldo, por algo simple, en sus dos períodos de gobierno sentimos lo más cercano a los anhelos del ciudadano de a pie, nada, ni nadie es perfecto, por supuesto que hubo errores, entre esos el darle apoyo al ahora presidente, el del "Buen Gobierno" para las Farc, los burócratas de oficio y los medios que han recibido cerca de dos billones en contratos de pauta publicitaria gubernamental. Me pregunto de que se ufanan Pastrana y Samper? De que sirve la doble moral, cuándo hasta en las mejores familias existe una oveja negra?, como el libro de Daniel Samper, "A mi que me esculquen"; que no prediquen la moral en calzoncillos, lo que en aquella época las palabras del senador no dejaron de sorprenderme hoy entiendo que sus razones tenía, los resultados muchas veces se imponen por encima de los pre-conceptos, y los resultados en la era Uribe están a la vista, hablan por si solos, para ser decentes que no hablen tanta paja. Honrados sí estúpidos nó.
No comments:
Post a Comment