Sunday, May 20, 2012

El Poder... por ego, sueño o un propósito?



Por: @Jahnuar
Alguna vez en una entrevista que le hacian al fogoso político tolimense, Alberto Santofimio Botero, durante su carrera en ascenso  donde le preguntaban si le gustaría ser el presidente de los colombianos, respondió con la sagacidad que le era característica: “Todo colombiano desde ninõ sueña con ser presidente, y yo no soy la excepción”, su astucia e intelegencia no le alcanzó para escoger el camino correcto y lograr su meta por medio de tesis y propuestas dentro de la legalidad, sino que se asoció con el criminal más grande de la historia del país, Pablo Escobar, lo que finalmente lo llevó a ser uno más de su banda, terminando en una cárcel como unos de los autores intelectuales de un magnicidio.
Si revisamos la historia en el pasado algunos líderes del partido Liberal y Conservador llegaron al poder defendiendo una ideología o por lo menos lo más parecido, es el caso de Lopez Pumarejo, Laureano Gómez, sus hijos Alfonso y Alvaro mantivieron su línea, Alberto y Carlos LLeras, Ospina Perez, por nombrar algunos, al finalizar el Frente Nacional, los partidos comenzaron a descolorizarse y surgieron las propuestas de movimientos nacionales sin ideología definida, el mejor ejemplo lo fué Belisario Betancur quien después del tercer intento, logró su 'sueño' poético de ‘niño pobre’ de alcanzar el solio de Bolívar; frustrado y decepcionado terminó su mandato llevando en sus manos la ensangrentada ‘Paloma de la Paz’, tomó la desición correcta de dedicarse a lo suyo, la cultura y la poesía y dejar de lado la política.
Otros para ganar el poder acudieron al sectarismo de ‘Dale Rojo dale’ y como toreros en la arena sacaron sus trapos rojos y despertaron el fervor partidista de unas mayorías aletargadas, asi lo consiguieron Alfonso López Michelsen, y Virgilio Barco
Nuestra historia más reciente nos trajo nefastos personajes que llegaron a la silla presidencial con 'pocos méritos', Cesar Gaviria nunca habría sido presidente si no lo hubiera escogido un adolescente de 17 años en el entierro de su padre candidato a la presidencia por el Nuevo Liberalismo Luis Carlos Galan, convertido en la esperanza de un pueblo azotado por la guerra de las drogas, ganó con una de la más baja participación electoral de las que se tenga noticia, primer mandatario por 'carambola'. Lo precedieron,  Ernesto Samper quien ante una pregunta de su madre de que queria ser cuándo grande, este le respondió: "mami, presidente"; así lo dijo una vez ganó la elecciones ante los medios de comunicación, lo que nunca dijo, ni aceptó, pero que todos lo sabemos fué como consiguió ese ‘objetivo’; con la financiación de sus campaña con dineros del narcotráfico, un episodio que hoy nos avergüenza ante el mundo.
Luego nos llegó un delfín del ‘Conservatismo’, el hijo de Misael Pastrana, con poco de pensamiento político y mucho de farándula, arropado detro una propuesta nacional al estilo Betancur con un 'mandato por la paz' avalado por el entonces guerrilero más viejo del mundo “Tirofijo’ con las nefasos resultados para el país, fué presidente por una 'coyuntura'; se votó contra el gobierno vergonzoso de Samper, y su principal escudero del 8.000 Horacio Serpa, no por sus propuestas en sí. 
El fracaso del gobierno de Pastrana y el destape de las Farc como traficantes de droga y terrositas y la violencia generada por el paramilitarismo hicieron cerrar filas a las mayorías de una y otra corriente política en torno a una agenda que las enfrentara con todo el rigor de la ley y la fuerza del estado, para los cual era necesario recuperar el principio de autoridad perdido, Alvaro Uribe supo interpretar como nadie ese sentimiento, y de tener pocas probabilidades se convirtió sin componendas partidistas en el mandatario de mayor prestigio en Colombia. Uribe mantiene su vigencia política como el líder de unas mayorias por su férrea defensa de unos principios democráticos sobreponiendo intereses personales o de simple figuración a los del país que defiende a costa de su propio riesgo y en contra de una clase gobernante con oscuros intereses, si alquien en Colombia ha gobernado con  'propósito altruista' es Alvaro Uribe.
A tiempo presente nos gobierna Juan Manuel Santos, quien mediante la 'trampa' característica de los jugadores de póker, logró mimetizarse dentro del Uribismo, algunos dicen que por sí sólo no habría sido ni siquiera consejal de la capital, se autodefine como un líder regional con proyección mundial y políticamente de la ‘Tercera Vía’ que nadie entiende y sabe que significa, su supuesto partido de la “U” lo fundó para lograr su ‘meta', ser presidente; resulta ser una amalgama de tonos liberales y conservadores sin filosofía, con un común denominador: la 'burocracia rampante'. Santos pone por encima de los intereses nacionales su 'vanidad' y su 'ego' de corte imperial, aplicando la mordaza a todo el que intente criticarlo o hacerle oposición, gobierna con los perdedores, traiciona al pueblo que lo llevó al poder y al que llegó con ‘mala intención’ y por una ‘jugada’, ocultando sus reales 'intereses', como vá, dejará el pais en manos de la subversión o una dictadura militar. Que falta de grandeza,  que gran fiasco, que tragedia para la patria.