Sunday, January 20, 2013

Impresiones de un médico salvadoreño en Cuba

   Rodrigo Siman Siri
 

> Hablar de Cuba es hablar de un paraíso donde la belleza natural se
> entremezcla con el sueño de todo un pueblo bueno y trabajador. Estoy
> sentado en el balcón de un hotel de La Habana, viendo uno de los
> atardeceres más alucinantes que jamás haya imaginado, con una mezcla
> de sentimientos tan fuertes como el olor de los puros cubanos.
>
> Pensé que escribir unas líneas sobre Cuba iba ser de lo más sencillo
> después de estar aquí por una semana, pero es difícil ser objetivo
> cuando las ideas se nublan y los ojos se humedecen constantemente con
> la cantidad de sensaciones vividas en estos días.Fui invitado por las
> autoridades de salud de este bello país con motivo de un congreso
> médico, organizado por los galenos cubanos.En el congreso tuve la
> oportunidad de ver al legendario Fidel Castro, que no es más que los
> restos de lo que ha de haber sido un fornido guerrillero. Llegó
> fuertemente custodiado en su caravana de tres Mercedes Benz negros,
> iguales a los que utilizo el general Pinochet y también Idi Amin,
> dictador del África. Casualidades de la vida, pensé.
>
> Vimos un anciano vestido de verde olivo hablar confusamente en el foro
> por más de una hora sobre mil cosas, palabras sueltas, sin mensaje
> alguno, desde la guerra en Iraq hasta los mosquitos que causan el
> dengue.Como médico llegué a Cuba sabiendo que si bien aquí no habría
> libertades, el sistema de salud era uno de los mejores del mundo, pues
> así lo reflejan sus indicadores de salud y sociales y nos lo repiten
> constantemente los dirigentes del FMLN.
> No sé que parámetros utilizan los políticos en Cuba, pero ayer un niño
> que parecía de siete años me contó que acababa de cumplir 15 años, y
> en sus pellejos traslucía una desnutrición severa y crónica.
>
> Pedimos visitar un hospital y se nos llevó a un hospital turístico
> exclusivo para extranjeros, elegante e impecablemente limpio, para
> después enterarnos que los hospitales públicos están paupérrimos y se
> ven más destrozados que nuestro hospital Rosales. Son viejos, con
> filas eternas de gente esperando ser atendida, escasos de medicinas y
> con un personal de salud exigiendo, por debajo de la mesa, algunos
> dólares extras a los usuarios si quiere que el enfermo se atienda
> oportunamente y con las mejores medicinas. Y mi mayor sorpresa fue
> saber que un médico especialista gana por mes la cuantiosa suma de
> $20.00. Así es, 20 dólares al mes, cuando una botella de agua cuesta
> $1 en la calle. Agua que no se puede tomar del chorro pues está
> contaminada, según nos advirtieron los colegas de Cuba. Si todo esto
> sucede en La Habana, me imagino lo que será en las provincias rurales.
>
> En Cuba verdaderamente no hay mendigos harapientos, ni niños descalzos
> deambulando por las calles. Pero sobran los viejos, jóvenes y niños
> que se acercan a los turistas en los restaurantes rogando por unas
> monedas o un pedazo de pan. Los turistas tienen acceso a los lugares
> creados exclusivamente para ellos, hoteles gigantescos, restaurantes
> de lujo, todo en dólares por supuesto. Los cubanos solo pueden ser
> testigos pasivos de la buena vida que se ofrece al extranjero. Como me
> comentó un amigo taxista, con los ojos humedecidos por la rabia y la
> tristeza: acá los turistas son los humanos y nosotros somos los
> extraterrestres.
>
> Descubrir Cuba y su gente es descubrir el heroísmo y la valentía de un
> pueblo que vive, o más bien sobrevive en un régimen de opresión, miedo
> y miseria. Gracias al auge del turismo que hay en este país, los
> cubanos pueden ver ahora las diferencias entre ellos y el mundo libre.
> Al bajar del avión se me acercó calladamente un señor y luego de
> preguntarme de dónde era, me pidió un periódico de El Salvador; están
> hambrientos de noticias reales del mundo real, no de este fantasma
> creado por sus autoridades, que acá ya nadie se la cree.
> Muchos me han preguntado por nuestro ex-presidente Flores, quieren
> saber cómo es su personalidad, están impresionados con él, ya que es
> el único que ha puesto a Fidel en su sitio.
>
> De esto se han enterado porque alguien les ha contado, ya que esta
> noticia, como muchas otras, nunca se transmitió en Cuba. La semana
> pasada fueron fusilados en La Habana tres jóvenes porque soñando con
> su libertad, trataron de huir de Cuba en 1 lancha robada .Por este
> grave delito, fueron juzgados en un día y 24hs después, fusilados
> salvajemente, como ejemplo para el pueblo de lo que le puede suceder
> al que esté en contra del régimen. Cuando me contaba este injusto
> hecho, una hermosa cubana con una mirada conformista, sólo se me
> ocurrió decirle que hay que tener fe en que las cosas van a cambiar
> pronto. Qué estúpido me sentí cuando me contestó que eso esperan desde
> hace 52 años y acá siguen muriendo muchos. Unos a tiros, como estos
> tres jóvenes y cientos que viven pero les han fusilado la esperanza de
> ser libres, trabajar y superarse, de exigir sus derechos sin ser
> reprimidos. Pero sería injusto hablar de Cuba y sólo mencionar las
> miserias de un régimen obsoleto y tirano.
>
> Y AHORA siguen Venezuela, Ecuador, Bolivia-Nicaragua. Hablar de Cuba
> es hablar, del ritmo y de la calidez de su gente, de la mirada buena
> de su pueblo, de las bellezas de sus calles con olor a sal, tabaco y
> ron. Hablar de Cuba es hablar de un paraíso donde la belleza natural
> se entremezcla con el sueño de todo un pueblo bueno y trabajador que
> sigue esperando su verdadera revolución.
>
>
> Dr. Rodrigo Siman Siri. Director Nacional Programa Nacional de
> Infecciones de Transmisión Sexual ITS/VIH/SIDA MINISTERIO DE
> SALUD, EL SALVADOR *Médico Pediatra